El Video-clip
"Amets Berriak" construye una narrativa emocional desde la sutileza y la contemplación. La pieza avanza con ritmo pausado pero sostenido — cada plano respira, la música dialoga con la imagen de forma natural. El montaje apuesta por la sensibilidad antes que por el impacto inmediato.
La dirección de arte mantiene una identidad coherente a lo largo de toda la obra: paleta suave y luminosa, texturas blancas, elementos frágiles, simbología de la reconstrucción. El proyecto encuentra su equilibrio entre lo documental y lo conceptual — interpretaciones musicales, retratos del barrio de Zaramaga y objetos metafóricos conviviendo sin perder unidad estética..
Tres elementos dan cohesión al relato: las animaciones 3D, el archivo histórico que aporta memoria y verdad, y los rostros actuales de la gente de Zaramaga — que son los que dan sentido profundo a estos 50 años.
La metáfora
Kintsugi
(La cicatriz de oro)
El Kintsugi es el arte japonés de reparar cerámica rota con oro, entendiendo que la rotura y su reparación son parte de la historia del objeto — y lo hacen más bello, no menos. "Recordar con espíritu constructivo": no se esconde la herida, se la embellece y se la hace fuerte. Esa idea vertebra toda la propuesta visual.