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aM3ts berriak

3DAudiovisualDiseño gráficoProyectos
Videoclip y diseño gráfico para el 50 aniversario del 3 de Marzo de 1976. Una pieza audiovisual construida desde la metáfora del Kintsugi — el arte japonés de reparar con oro — como hilo conductor de un relato que transcurre del dolor a la esperanza.
Martxoak 3
2026

El Video-clip

"Amets Berriak" construye una narrativa emocional desde la sutileza y la contemplación. La pieza avanza con ritmo pausado pero sostenido — cada plano respira, la música dialoga con la imagen de forma natural. El montaje apuesta por la sensibilidad antes que por el impacto inmediato.

La dirección de arte mantiene una identidad coherente a lo largo de toda la obra: paleta suave y luminosa, texturas blancas, elementos frágiles, simbología de la reconstrucción. El proyecto encuentra su equilibrio entre lo documental y lo conceptual — interpretaciones musicales, retratos del barrio de Zaramaga y objetos metafóricos conviviendo sin perder unidad estética..

Tres elementos dan cohesión al relato: las animaciones 3D, el archivo histórico que aporta memoria y verdad, y los rostros actuales de la gente de Zaramaga — que son los que dan sentido profundo a estos 50 años.

La metáfora
Kintsugi
(La cicatriz de oro)

El Kintsugi es el arte japonés de reparar cerámica rota con oro, entendiendo que la rotura y su reparación son parte de la historia del objeto — y lo hacen más bello, no menos. "Recordar con espíritu constructivo": no se esconde la herida, se la embellece y se la hace fuerte. Esa idea vertebra toda la propuesta visual.

Foto del vinilo conmemorativo del 50 aniversario del 3 de marzo
Portada LP Amets berriak
Contraportada LP Amets berriak

Diseño del vinilo
Memoria, resistencia
y vida

El vinilo conmemorativo extiende la metáfora del Kintsugi al objeto físico. Un corazón reconstruido desde las grietas, donde las marcas del pasado no desaparecen sino que forman parte de algo nuevo. Las flores nacen desde dentro.

La contraportada incorpora el monolito de Zaramaga junto al puño cerrado: el símbolo de una lucha tan necesaria hoy como hace 50 años. La portada comparte la misma sensibilidad visual que el videoclip — delicada, íntima, llena de detalles simbólicos. Una imagen sencilla pero emocional que acompaña la música sin explicarlo todo de forma literal.